
En enero, el anuncio del Programa de Preservación del Empleo (PPE), como parte del Acuerdo Nacional a favor de la Economía Familiar y el Empleo, mostraban confianza al sector automotriz que había cerrado un año 2008 con menor presencia en el mercado nacional e internacional, reflejando pérdidas económicas y claras posibilidades de reducir personal.
Y con este sentido se dirigió el PPE, los beneficiados eran los trabajadores, situación que no favorecía a la industria, por lo que luego de reuniones con las Secretarias de Economía, y del Trabajo y Previsión Social, se concretaron los subsidios al sector, con la garantía de evitar reducir su plantilla productiva.
El escenario vislumbraba mayores posibilidades de enfrentar la recesión económica en 2009, no obstante el paso del tiempo golpeaba aún más la industria, la demanda de vehículos decrecía al pasar de los meses y el PPE no llegaba, fue hasta cinco meses después, en mayo se empezaron a entregar los primeros recursos.
Muchos de ellos no cubrían ni la mitad del costo total que representó para las empresas la aplicación del esquema de paros técnicos, y con ello, la modificación de los niveles de producción, a fin de fabricar de acuerdo a la demanda, y cumplir con la garantía de mantener las fuentes de empleos, como el caso de Volkswagen donde el costo de la recesión económica produjo la pérdida de 68.8 millones de pesos.
Llegó la mitad del año y con ello, un nuevo anuncio ahora es el Programa de Renovación Vehicular dirigido a fortalecer el mercado interno en demanda de vehículos, con un primer paquete por 500 millones de pesos, se confía en beneficiar a 33 mil consumidores, quienes recibirán apoyos de 15 mil pesos para sustituir vehículos de 10 o más años de antigüedad por unidades nuevas.
A diferencia del PPE, las reglas de operación de este programa fueron publicadas dos días después, causando gran revuelo entre los consumidores, quienes ante los altos costos que refleja la compra de un auto, prefirieron posponer sus planes, por lo que este subsidio garantiza el consumo principalmente para las empresas con flotillas de trabajo.
Mientras tanto, los directivos de las asociaciones mexicanas de la Industria Automotriz (AMIA), y de Distribuidores de Automotores (AMDA) han manifestado su confianza a este programa, analizando la posibilidad de reducir el costo de algunos modelos de vehículos compactos, subcompactos y de trabajo para impulsar este esquema.
Según la AMDA, el precio de la "chatarra" se cotiza en los mercados internacionales por peso, y durante varios meses no ha rebasado los 90 centavos el kilogramo, por lo que las unidades a chatarrizar estarían entre 700 y un máximo de mil pesos.
Con ello, se prevé la participación de entre 12 y 15 plantas chatarrizadoras en el país las que estarían en posibilidad de sumarse al esquema anunciado, de acuerdo con los requisitos; asimismo se considera la participación de las marcas: Ford, General Motors, Volkswagen, Chrysler, Nissan, Renault, Honda y Toyota.
Cordial Saludo a Todos. Los programas de chatarrizacion son muy buenos pero a medida de que den y ofrezcan facilidad para comprar un nuevo vehículos con facilidades de pago e intereses muy bajos y sin tanta documentación. Me alegra mucho que hayan estos programas de chatarrizacion ya que ayudan mucho al medio ambiente.
ResponderEliminarAsí es, para reactivar el sector automotriz y de autopartes, se requiere de mayores programas que faciliten el acceso a nuevos vehículos, falta conjuntar un programa que incluya estas acciones. Saludos y gracias por tus comentarios.
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